El caso de Michita, la gata que presuntamente fue capturada por un vecino del fraccionamiento Jardines de Sevilla y que permanece desaparecida, podría ser una señal de alerta sobre conductas violentas que no deben minimizarse, advirtió el activista Súper Humano, quien afirmó que el maltrato animal suele ser uno de los primeros indicadores de violencia que posteriormente puede dirigirse contra las personas.
El activista explicó que, si bien la psicopatía no es un diagnóstico clínico como tal, existen rasgos de personalidad asociados con este tipo de comportamientos, y uno de los patrones que con mayor frecuencia se observa es la agresión hacia seres vulnerables.
“Comúnmente, las personas con rasgos psicopáticos comienzan ejerciendo violencia contra seres indefensos, principalmente perros y gatos. Conforme pasa el tiempo, esa violencia deja de ser suficiente y puede escalar hacia otros grupos vulnerables, como mujeres, niñas, niños o cualquier otra persona”, señaló.
Respecto al caso de Michita, aseguró que la información recabada hasta el momento hace pensar que no se trataría de un hecho aislado, pues existen reportes de otros gatos desaparecidos en la misma colonia.
“Tenemos evidencia de la desaparición de Michita, pero también la sospecha de que podrían existir más casos. Incluso, según relataron los tutores de la gata, el hombre les dijo que ya había capturado otros gatos y que, de haber sabido que Michita tenía dueño, no la habría atrapado”, comentó.
Durante la manifestación realizada para exigir justicia por Michita, el activista dijo que incluso se acercó una menor de edad para denunciar entre lágrimas la desaparición de su propio gato, situación que, afirmó, fortalece la preocupación de los vecinos por la posible existencia de más casos similares.
En cuanto al proceso legal, indicó que la familia de Michita ya presentó una denuncia ante la Fiscalía General del Estado y que el señalado fue citado para rendir su declaración. Sin embargo, dijo desconocer cuáles han sido los avances de la investigación.
Añadió que, debido a las complicaciones para integrar carpetas de investigación por maltrato animal, los denunciantes también han buscado que el caso pueda investigarse bajo la figura del presunto robo, al considerar legalmente a la gata como una pertenencia de sus tutores.
Súper Humano consideró que el principal problema no es la falta de leyes, sino la escasa aplicación de las ya existentes.
“La legislación puede fortalecerse con sanciones más severas, pero el verdadero problema es que muchas veces la ley no se aplica. Los casos terminan resolviéndose mediante acuerdos y no con castigos ejemplares, lo que genera impunidad y permite que este tipo de conductas se repitan”, afirmó.
Finalmente, hizo un llamado a la ciudadanía para no permanecer indiferente ante los casos de crueldad animal y continuar exigiendo justicia.
“No debemos acostumbrarnos a la violencia contra los animales. Es importante seguir denunciando, manifestándonos y acompañando a las familias afectadas. Si dejamos de alzar la voz, estos casos seguirán ocurriendo y quedarán impunes”, concluyó.